Crítica al liberalismo antisionista. Por Brian Frojmowicz, especial para SHA.

INTRODUCCIÓN

Durante los últimos días me he encontrado con un sujeto que se autodenomina liberal, habla de conspiraciones sionistas, rechaza la existencia del Estado de Israel y compara Gaza con Auschwitz. Lo que me sorprendió es la cantidad de felicitaciones que su vídeo cargado de mentiras recibió por personas que supuestamente defienden la democracia y la libertad. Estoy hablando del señor Nicolás Morás( Asimismo, está el caso de Mario Vargas Llosa).

En primer lugar, comparar al Estado de Israel con el Estado Nazi es prueba de la demonización y deslegitimación que se busca de su existencia. Es una profunda falta de calidad intelectual sostener la similitud entre una entidad con propósito genocida y negadora de cualquier libertad individual, con un Estado que en su mera fundación se vio atacado por seis naciones distintas que buscaban literalmente su destrucción y que sin embargo sostenía( y sostiene) un Estado de derecho demoliberal:
“EL ESTADO DE ISRAEL(…) asegurará la completa igualdad de derechos políticos y sociales a todos sus habitantes sin diferencia de credo, raza o sexo; garantizará libertad de culto, conciencia, idioma, educación y cultura; salvaguardará los Lugares Santos de todas las religiones; y será fiel a los principios de la Carta de las Naciones Unidas.”

El señor Moras habla de una supuesta conjugación imperialista británica para la creación de un ancla colonialista en la región que vendría a ser el Estado de Israel. Es así que afirma:

“Pero también decidieron diseñar cuidadosamente el contexto, y el procedimiento escogido fue negar cualquier forma de independencia y elevar el fenómeno que comenzó con la Declaración de Balfour de 1917 a su auge paroxístico, iniciando una “sucesión” del dominio palestino a las manos judías. Fue la manera de garantizarse cierto grado de influencia en la región a perpetuidad, lo cual visto en perspectiva se concretó, ya que la alianza entablada entre Londres e Israel goza de perfecta salud”

Es cierta la existencia de la famosa Declaración Balfour de 1917 donde se veía con ojos buenos la creación de un Hogar Nacional Judío en el territorio que actualmente es Israel. Empero, se olvida de hablar de las restricciones( libro blanco) que impusieron los británicos durante la Shoah(holocausto) donde se forzó a una inmigración ilegal que se cobró vidas y donde se estableció un campo de concentración para judíos en pleno Mandato Británico( Atlit). Si Gran Bretaña aceptó la injerencia de las Naciones Unidas fue por la simpatía internacional por el pueblo judío después del genocidio, por la tensión existente en el territorio del mandato y por la crisis económica que vivía el Reino Unido donde no podía permitirse gastos excesivos.

Es curioso que el señor Morás, que cree que los sionistas somos la encarnación del mal en la tierra, afirme que no es necesario un Estado para los judíos. Me pregunto que tendrían que haber hecho los sobrevivientes del holocausto y los judíos europeos en general, ante un mundo que no los quería recibir( como la famosa conferencia de Evian), donde se convirtieron en apátridas. Qué mayor prueba de la necesidad de un Estado de derecho para los judíos dado que lo judío no es lo religioso solamente sino que es refiere a un pueblo.

Ahora bien, afirma la expulsión de los habitantes aŕabes que vivían antes de 1948. En primer lugar, los judíos que llegaron previo a dicha fecha compraron las tierras, es decir que ejercieron libremente el derecho a la propiedad privada que tanto enaltece el señor. Además, muchos de lo judíos, por su orientación marxista, no estaban dispuestos a explotar “al hombre por el hombre” y por dicha razón no poseían en sus granjas colectivas a árabes. Le recuerdo al señor Moras que el líder de la comunidad árabe en el mandato británico, Muhammad Amin al-Husayni, organizó pogroms contra la población judía, simpatizaba abiertamente con Adolf Hitler con quien tuvo reuniones y poseyó un programa de radio en Berlín durante la guerra.

También afirma que los judíos expulsaron a los árabes durante la guerra de 1948. Falsedades. Abu Mazen, actual líder de la Autoridad Nacional Palestina afirmó:”El Ejército de Salvación (Árabe) se retiró de la ciudad de (Safed en 1948), causando que el pueblo árabe comenzara a emigrar de Safed, al igual que Hebrón, la gente estaba asustada de que los judíos se vengarían por la masacre perpetrada por los árabes en 1929… (Nota: 65 judíos fueron asesinados en Hebrón, 18 en Safed). En 1948, al pueblo lo superaba el miedo, e hizo que se marcharan de la ciudad de una manera desordenada”( Citado de texto de Gabriel Ben Tasgal: 300 preguntas en 300 palabras)

Estaría bueno otro testimonio porque quizá no le ha quedado claro: “Otro testimonio es el del ex-parlamentario jordano Talal Abu Ghazaleh que se fue de Yafo (Jope) durante la guerra de 1948: “Autos con megáfonos circulaban por las calles, exigiendo que la gente se marche para que los combates pudieran tener éxito. Ellos nos hablaban en árabe para que saliéramos de nuestras casas: «Nosotros – los palestinos, los combatientes – queremos combatir, y no queremos que nos lo impidan así que les pedimos que se marchen de la ciudad (Jaffa) de inmediato. Todos nosotros – yo, mi familia, y los otros – nos marchamos como pudimos. Nos fuimos al puerto y abordamos un barco”.( ibídem)

El analista internacional sostiene que Israel realiza un genocidio en Palestina.( “Y más allá de nuestras trincheras, nadie que se precie humanista puede dar la espalda al peor crimen colectivo del siglo XXI: Gaza es el campo de concentración más grande de la historia universal, tendiente a convertirse en campo de exterminio”)

Utiliza un mapa donde se muestre la expansión israelí que empero es sin contexto. Es verdad que ha aumentado su territorio pero las líneas que afirmas como fronterizas son productos de armisticios. Recordemos que en 1948 Israel fue atacado. En 1967, Gamal Abdel Nasser propugnaba tirar a los judíos al mar y destruir Israel. Es así que el Estado Judío ante una amenaza existencial( Nasser había bloqueado los puertos del sur), realiza un ataque preventivo y bajo marcos de guerra triplica su territorio. No es menor recordar que los actuales territorios denominados como palestinos estuvieron bajo la órbita de Egipto y Jordania desde 1949 hasta 1967, sin el menor intento por crear un Estado. Dato mata relato.

El Estado de Israel ha buscado varias veces la paz con sus adversarios regionales. En 1978, se firmó la paz con Egipto, devolviéndole la península del Sinaí y logrando el reconocimiento por parte del Estado Aŕabe de la existencia legítima de Israel. EN 1993 se firma la paz con Jordania y se llega a un acuerdo con el líder palestino Arafat, quien era reconocido por sus acciones terroristas. Las actuales divisiones zonales en Cisjordania son producto de dicho tratado. En el año 2000, Arafat rechazó la propuesta del Premier Barak donde este le concedía enteramente sus reclamos (entre ellos la zona disputada de Jerusalén).

La famosa Franja de Gaza no es gobernada por Israel. En 2005 hubo un retiro unilateral a lo cual le siguió la toma del poder por parte de una organización terrorista, con pretensiones genocidas hacia los judío y teocrática. Basta ver uno de los puntos de su carta fundacional: ”El Día del Juicio no llegará hasta que los musulmanes no luchen contra los judíos y les den muerte. Entonces, los judíos se esconderán detrás de las rocas y los árboles, y éstos últimos gritarán: ‘¡Oh musulmán!, un judío se esconde detrás de mí, ven a matarlo” (Artículo 7) o “’Las iniciativas [de paz], y las llamadas soluciones pacíficas y conferencias internacionales contradicen los principios del Movimiento de Resistencia Islámica (…) Estas conferencias no son más que un medio para designar infieles como árbitros en las tierras del Islam… No existe ninguna solución al problema palestino sino por medio de la Yihad. Las iniciativas, las propuestas y las conferencias internacionales no son sino una pérdida de tiempo, un ejercicio inútil’ (Artículo 13)

Hamas gobierna con mano de hierro. No existe noción de libertad individual. Ha realizado cientos de actos terroristas. No tiene interés en el bienestar palestino sino en la imposición de un totalitarismo yihadista contrario a todo principio liberal. Si usted habla mal de Hamas en la Franja de Gaza o tiene “prácticas” ajenas a la moral hegemónica (ser homosexual) es encarcelado y/o asesinado. En Israel viven anti sionistas, homosexuales, católicos, beduinos, musulmanes… pluralidad de subjetividades. Nadie le hará nada por ser distinto. Existen grupos radicalizados de la ortodoxia judía pero no están por encima del Estado de derecho. Hay elecciones libres donde no judíos son electos. Me pregunto si en países como Irán podría haber juzgamiento de dirigentes políticos como el proceso iniciado a Netanyahu. Un ejemplo supino de la libertad individual es la enorme marcha del orgullo gay que cada año se realiza en Israel. El señor Morás dirá que es toda una conspiración del Lobby LGBT, del FMI, de Soros, de la CIA y vaya uno a saber de qué otra cosa.

En Israel se atiende en los hospitales a cualquier ciudadano sin importar su etnia o su religión. Los mismos terroristas son curados con posterioridad a su captura. En famosa la anécdota de la curación de la madre de uno de los terroristas de Septiembre Negro. Cuando ella se enteró que había sido curada por judíos, se espantó. Israel avisa cuando va a atacar y busca la minimización del daño civil. Existen excesos? Si y son castigados. Veáse el caso de Elor Azaria. En Israel, los judíos que ejercen actos asesinos con condenados, Abu Mazen declara mártires a los terroristas que ponen bombas o acuchillan. En una entrevista[1] en torno al conflicto por el partido que Argentina tenía que jugar en Israel previo al mundial 2018 y cuyo boicot fue liderado por las izquierdas locales, Morás afirmó que la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) se encargaba de boicotear a periodistas críticos como Santiago Cuneo. No sólo el señor Cuneo fue carapintada, es decir amenazó a la democracia, sino que dijo que: “ Los intereses de la Nación Argentina están por sobre de cualquier colectividad, pero ustedes no actúan como colectividad, actúan como embajada. Entonces, decídanse si son israelitas en la Argentina, no son argentinos de religión judía, porque acá primero hay que ser argentino y luego lo que se te cante las pelotas(…). Defiendan la patria con corazón y alma, dejen de jugar para intereses extranjeros” (Fuente: www.perfil.com). El Charles Maurras del siglo XXI y su defensor Morás.

Por último, no me sorprende que el señor sea habitué en Hispan Tv, medio financiado por Irán, país donde rige una totalitaria teocracia desde 1979, cuyo principal objetivo existencial es la destrucción de occidente. Irán, país que sostiene la existencia de Hezbollah, organización que atacó dos veces a nuestro país y asesinó ciudadanos de muchos países… no sólo eran judíos, sino argentinos. Es curiosa su escala de valores donde busca la destrucción de Israel en nombre de los derechos humanos pero colabora activamente con una país que niega todo Estado de Derecho. Nada más que decir.

El liberalismo es un proyecto cuyo núcleo central es la emancipación del ser humano en tanto ser humano, es decir su radical independencia, no puede ser compatible con la violación de las libertades individuales básicas. Ahora bien, con todos sus problemas Israel es una democracia liberal cuya función es ser sin duda la trinchera de occidente. Afirmarse como antisionista en negar la independencia de los judíos para vivir como judíos que por defecto es la libre expresión de una identidad humana. Hemos visto( y hasta el día de hoy se ve) que la emancipación ilustrada no eliminó al antijudaísmo. El judío como lo desarrolla Arendt se convirtió en un ser apátrida post- shoah. Israel es la garantía existencial.

El delirio de ciertos sectores que definitivamente son antisionistas lleva al extremo de correr por izquierda a férreos críticos de Israel: “»Siempre he sido un defensor de Israel, pero también reconozco el derecho de los palestinos a tener un estado viable y por esa razón, soy también un crítico severo de los asentamientos israelíes, que son un obstáculo en este momento para las negociaciones de paz» Aquí deja meridianamente clara su posición pro-israelí maquillada de equidistancia y aceptando el derecho de los palestinos a un Estado con fronteras de 1967” ( Fuente: https://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=27053)

Una premisa básica de la democracia liberal es el respeto por la opiniones diversas y su libre conjugación bajo los mecanismos institucionalizados. A dios gracias que Israel los posee en una región donde la pluralidad de identidades es notorias. Karl Popper destacaba la importancia de una sociedad dialógica. Jürgen Habermas habla de las acciones comunicativas.

El gran Menajem Beguin ante la presencia de Sadat en la Knesset: “Establezcamos cuál es el camino de la paz. Continuemos con el diálogo y las negociaciones, señor presidente, por un tratado de paz y, con la ayuda del Señor, creemos de todo corazón que llegará el día en que podamos firmarlo con respeto mutuo. Y entonces sabremos que en lugar de guerras nos hemos extendido la mano, y nos estrecharemos la mano. El futuro será prometedor para todos los pueblos de la región”

Quisiera cerrar estas palabras con unas oraciones bien repetidas en la tradición del pueblo judío que forja nuestro imperativo categórico: “Hineh ma tov uma na’im Shevet achim gam yachad”( Qué bueno y agradable es para los hermanos y hermanas sentarse juntos).

Que así sea.

(1) https://www.youtube.com/watch?v=BgOPcGmJJXg&index=2&list=PL0ki3V4LxmT4B6XMElh2Ppaml7Vh_1O7_&t=0s



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